sábado, 25 de mayo de 2013

LO TUYO ES PURO TEATRO...


Puse dos fotos porque nunca quedan igual, un brillo atrevido no invitado, en fin...
Este abanico es un encargo sobre el tema del teatro. Por lo general, me gusta insinuar un tema con algún objeto, no contar directamente, sino insinuar. Como objeto secundario, puse las máscaras que representan al tema en cuestión, pero no quería que fuesen el objeto principal.
Este abanico es de fabricación española, de madera de abedul y tela de algodón de primera calidad, mide 23 x 43cm.

viernes, 17 de mayo de 2013

Exposición en Estrasburgo, Consejo de Europa

 



 


 
No estoy pendiente nunca del reportaje fotográfico, no me llevé la cámara, así que las fotos son donaciones. El día de la inauguración fue de mucho jaleo, se nos pasó el tiempo de la gloria sin retratar. Mi amigo y sponsor, Fran, estaba de anfitrión. Yo estaba atendiendo a la gente que se interesaba por mi trabajo, en fin, no reparamos en las fotos. Así que estas imágenes de las vitrinas fueron tomadas el día antes de volverme a Madrid, cuando había pasado el ajetreo y la emoción del primer día.
A continuación pego el discurso de presentación que escribió Fran, y leyó a los asistentes en francés. Hay un trozo de vídeo, pero debido al formato no logro publicarlo.
"Señoras y señores, queridos amigos: 
Es para mí un auténtico placer presentarles a una buena amiga y a una artista de gran originalidad, Claudia Cano. No es mi intención extenderme en la presentación puesto que tendrán la ocasión de descubrir por ustedes mismos, en las vitrinas bajando las escaleras, su maravillosa colección de abanicos y plumas pintados a mano. Cada pieza es única y ha sido concebida para traer felicidad a quien la lleve. 
Claudia Cano nació en Argentina, pero se decidió, a finales de los años setenta, a abandonar Buenos Aires para instalarse en Madrid. La capital española era entonces una ciudad en plena efervescencia. Madrid estaba atravesando un cambio cultural radical tras casi cuarenta años de dictadura y de silencio impuesto. Los jóvenes como Claudia querían experimentar, transgredir, aprender. Se respiraba libertad. Es durante aquellos años que Almodóvar comienza a dirigir sus primeras películas. Claudia vivió esos años inolvidables plenos de color. Vivió ese período histórico imaginativo y abierto en el que parecía que todo era posible. Esos años han dejado una huella imborrable en su visión de la vida y del arte. Para ella, el arte no debe buscarse exclusivamente en las paredes de los museos célebres, sino también en los objetos más humildes y cotidianos. Por eso a Claudia le gusta hablar de sus abanicos y plumas como de « oasis de libertad y belleza » o como de « soplos liberadores de aire fresco ». 
Les invito pues a admirarlos en su belleza. No duden en preguntar a la artista. Ella estará encantada de darles explicaciones en su encantador español argentino y yo estaré allí para ayudarles si es necesario. Estoy convencido de que no podrán abandonar este espacio esta tarde sin una pieza de su hermosa colección entres sus manos.  
Muchas gracias por su atención."
Francisco Ruiz